Tipos de depreciación



¿Qué significa “depreciación”?

Se denomina depreciación, en el ámbito de contabilidad y economía, a una disminución anual del valor de un bien, una propiedad, un equipo, un elemento en particular, etc.

Esto puede presentarse debido a tres factores que influyen directamente: el desgaste del objeto por el uso del mismo, el paso del tiempo y la moda u obsolescencia.

(Existen distintas formas de calcular la depreciación)

(Existen distintas formas de calcular la depreciación)

Formas de depreciación

La depreciación puede clasificarse según sus métodos de cálculo:

Método de la línea recta:

Se trata del método más sencillos y por ende el más utilizado por todo tipo de empresa, sociedad, etc. Consiste en dividir el precio o el valor del objeto activo por la vida útil del mismo.

También se recomienda manejar el concepto del valor de salvamento o valor residual, el cual se refiere al valor por lo que la entidad calcula que podrá ser vendido el activo una vez finalice la vida útil del mismo. Una vez determinado el valor se procede a calcular la depreciación.

Método de la suma de los dígitos del año:

Se considera un método de suma acelerada, que busca principalmente determinar una mayor cuota de depreciación del activo en su primer periodo de vida útil. Puede decirse que la formula utilizada en estos casos es la siguiente: [vida útil/suma de dígitos (la cual se refiere a la suma de la vida útil mas la vida útil menos 1)]* valor activo.

Método de la reducción de saldos:

Otro método que permite una depreciación acelerada. Para su utilización es necesario la implementación de un valor de salvamento, si esto no es tomado en cuenta, es posible que al primer año se depreciaría el 100% del activo. La fórmula utilizada es la siguiente: tasa de depreciación = 1-(valor de salvamento/valor activo) ^ (1/n).  N corresponde a la vida útil del activo.

Método de las unidades de producción:

Comprende características similares al método de línea recta en cuanto a la distribución equitativa de la depreciación en cada uno de los periodos de vida útil del activo. Para utilizar este método, primero se divide el valor del activo en cuestión por el número de unidades que puede llegar a fabricar y producir a lo largo de toda su vida útil. Posteriormente, se multiplica el número de unidades que se han producido en cada periodo por el costo de depreciación de cada unidad. De esta manera se supone que la depreciación es en función de la productividad y no del paso del tiempo.



Métodos decrecientes:

Estos métodos dan la posibilidad de hacer cargos de depreciación más altos en los primeros años y más bajos en los últimos tiempos o periodos. Esto se justifica en conciencia de que el activo resulta más eficiente en los primeros años, produciendo en mayor cantidad, por lo que debe cargar con mayor depreciación, contrariamente a sus últimos periodos.

Para esto se conocen dos enfoques diferentes:

  1. Suma de números de dígitos: se refiere a un cargo decreciente por depreciación el cual se encuentra basado en una división o fracción decreciente del costo depreciable. De esta manera, podría resumirse en el costo original menos el valor de desecho.
  2. Doble cuota sobre valor en libros: este método se caracteriza por utilizar una tasa de depreciación de valor doble a la que suele utilizarse en el método de línea recta. El valor de desecho no es tomado en cuenta al calcular la base de la depreciación. De esta manera se obtiene una tasa de doble cuota, la cual se multiplica por el valor en libros que el activo tiene al comienzo de cada nuevo periodo. Este valor de libros es reducido cada periodo en igual cantidad al cargo de depreciación por lo que al comienzo de cada año se puede apreciar una doble tasa constante aplicada al valor en libros mas bajo.


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