Tipos de fermentación



¿Qué significa “fermentación”?

La fermentación se trata de un proceso muy típico de las bacterias, levaduras, protistas, metazoos y de las células de los diferentes tipos de animales. En concreto refiere entonces al procedimiento catabólico, (químico y natural) por el cual un elemento se oxida en forma incompleta. Este da como resultado un compuesto químico orgánico.

El dato curioso de este proceso es que si bien consiste en una oxidación no requiere de oxigeno, por lo que podríamos clasificarlo como anaeróbico. Desde el punto de vista de la salud nutricional, puede ser muy importante dada su capacidad de producir nutrientes, como así también por su utilización para la preservación y conservación de alimentos. Pero es importante aclarar que a pesar de sus grandes ventajas, también es la responsable en muchas ocasiones de la descomposición (o putrefacción) de ciertos alimentos. Esto dependerá fundamentalmente del tipo de alimento del que se trate y de los elementos que se encuentren dentro de su composición.

Cuatro tipos de fermentación

Existen cuatro tipos de fermentación que se describirán a continuación:

  • Acética: su característica principal es la de transformar el agua en ácido acético, que como bien es conocido se lo puede observar dentro de la composición del vinagre. La formación de dicho ácido surge de la oxidación que produce una bacteria sobre el elemento alcohólico cuando existe oxigeno en el ambiente. Considerablemente distintas de otras, las bacterias que la causan necesitan de la presencia de mucha cantidad de oxigeno para poder llevarla a cabo.
  • Alcohólica: se trata de la realizada por microorganismos que trabajan sobre los hidratos de carbono, observables en gran cantidad de frutas y cereales. Su producto resultante es un etanol (una forma específica de alcohol) o un gas (forma de dióxido de carbono). El etanol es utilizado industrialmente para la producción de la mayoría de las bebidas alcohólicas como cerveza o vino. Por otra parte, también dan lugar a algunas moléculas de ATP pero son consumidas en simultáneo mediante el metabolismo celular energético de los microorganismos. En este caso el proceso en su totalidad se dará sin presencia alguna de oxigeno en el ambiente.
  • Butírica: al igual que la anterior se produce únicamente en ausencia de oxigeno. En particular se trata de el proceso por el cual se transforman los glúcidos, específicamente la lactosa, en el llamado acido butírico. A su vez, puede encontrarse también como resultado de este proceso la formación de gas. Los organismos encargados de esta transformación son bacterias pertenecientes al grupo Clostridium, y dentro de este la variedad Clostridium butyricum. El desarrollo de este proceso es fácilmente detectable dada la aparición inmediata de olores característicos fuertes y repulsivos.
  • Láctica: es la vía por la cual se da lugar a la elaboración de ácido láctico. El proceso consiste en la oxidación de una parte de la glucosa contenida en el citosol de la célula para lograr la producción de energía. Diferente de la butírica, esta puede ser llevada a cabo por más de un tipo de bacteria, siempre y cuando cumplan con la condición fundamental de pertenecer al grupo de las llamadas bacterias lácticas. Pero además, puede producirse por otros microorganismos como ser hongos y protozoos; como también a través de tejidos humanos y animales, como ser por ejemplo los músculos.



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