Tipos de tumores



¿Qué son los tumores?

Se denomina tumor a un abultamiento determinado en una parte del cuerpo humano, es decir, en una inflamación o un aumento de volumen en una zona especifica del cuerpo. Viéndolo desde un aspecto más medico, dicho de una forma más técnica, se trata de una reproducción indiscriminada de las células que no es capaz de frenar por un error de configuración.

Como bien sabemos nuestros organismos están formados por una cantidad millonaria de células organizadas de diferente manera. Las mismas están genéticamente configuradas desde su origen para vivir un tiempo determinado, durante el cual tendrá lugar la reproducción o división, y posteriormente morir.

En el caso de las que causan tumores, el proceso de división no se detiene nunca por lo que genera una cantidad exacerbada en un mismo lugar (neoplasia); que se agruparan y generaran un bulto.

Clasificación de los tumores

En primer término, los tumores podrán clasificarse dentro de dos grandes grupos que cambiaran radicalmente sus características: los benignos y los malignos. Pero además dentro de ellos pueden diferenciarse varios tipos diferentes.

Tumores benignos:

Consiste en la acumulación de células que normalmente se encapsula y no genera consecuencias graves para el organismo. Es decir, este tipo de tumores están contenidos por una membrana (cápsula) que impide su propagación a otras partes del cuerpo, como así también su expansión.

No son causa de enfermedad, por lo que el sujeto puede tenerlo y no saber de su existencia; o bien saberlo y que no se le practique ningún tipo de tratamiento por decisión medica. En el caso de que se decida tratarlo, en la mayoría de los casos se extirpa con una cirugía simple, aunque en algunos otros puede optarse por intentar su disolución mediante medicación.

Algunos ejemplos de tumores benignos son los siguientes:

  • Papiloma: constituye uno de los más frecuentes, ya que involucra quistes y otros abultamientos en la piel.
  • Osteoma: es aquel que a pesar de no generar daño alguno se origina en el hueso.
  • Adenoma: son aquellos que se dan dentro de las glándulas del organismo o en su periferia.
  • Angioma: se trata de los que se forman por vasos linfáticos o venas pequeñas.
  • Mioma: es el opuesto del maligno “sarcoma”; dado que al igual que este, se establece sobre músculos; pero por ser benigno no causa daños mayores.

Tumores malignos:

También conocidos como cancerosos, son aquellos manifestantes de la presencia de cáncer. En este caso los tumores son altamente perjudiciales para la salud del sujeto. Si bien existen de diferente intensidad, tamaño y gravedad según la zona o el órgano donde se encuentren, todos ellos deben ser tratados con un profesional de la salud especializado.



El mayor riesgo de estos es la capacidad de algunas células cancerosas de desprenderse del tumor y sumarse al torrente sanguíneo; generando otros focos de enfermedad en distintas áreas del cuerpo (metástasis).

Algunos de los más frecuentes son:

  • Carcinomas: es el tumor que se genera en la membrana que recubre las células que componen un órgano; membrana que es llamada medicamente epitelio. Al ser así, existen tantos tipos de carcinoma posible como órganos dentro del cuerpo humano. Pero los más frecuentes de encontrar son los de mama y útero (muy comunes en mujeres hoy en día), colon, próstata (muy frecuente en hombres), estómago, etc.
  • Sarcomas: es el perteneciente a los tejidos blandos, es decir a los tejidos conectivos. Se tratara entonces de la afección de los músculos, ligamentos, cartílagos, etc. Si bien dependerá de cada enfermo, tienen una alta tendencia a realizar metástasis en pulmones, huesos u otros.
  • Linfomas: es aquel que ataca la cadena ganglionar componente del sistema linfático. En cuanto a células toma particularmente a los linfocitos. Si bien no es de los de mayor rapidez en cuanto a propagación, deben ser tratados con rapidez. Su tratamiento generalmente consiste en quimioterapia, o rayoterapia, pero el profesional evaluara cada caso en particular.
  • Leucemia: corresponde al llamado cáncer de la sangre, por lo que las células atacadas serán los monocitos, mastocitos y granulocitos. Generan como consecuencia advertible una baja considerable del número de plaquetas, y de defensas. Por lo que quienes lo padezcan tendrán una mayor predisposición a contraer virus o enfermedades bacterianas.

 

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