Tipos de trabajos

Los tipos de trabajo cuentan con múltiples acepciones, dependiendo del contexto en el que se la utilice. Una de las definiciones más comunes es la que se aplica en el ámbito de la economía, para hacer alusión a aquellos esfuerzos y actividades llevadas adelante por una persona o grupo con el objetivo de producir alguna riqueza. Por lo general, esta actividad es recompensada con un salario previamente establecido.

El trabajo puede ser clasificado de distintas formas, según el criterio que se utilice. Algunas formas de hacerlo son las siguientes:

Según las habilidades que prevalezcan se pueden identificar los siguientes trabajos:

Manual: esta clase de trabajo se caracteriza por ser necesario el llevar adelante el uso de la fuerza, como puede ser los que realizan los mecánicos, albañiles, carpinteros o metalúrgicos. Esta forma de trabajo es la más antigua y sigue vigente hasta la actualidad. Las primeras actividades tuvieron que ver con la fabricación de herramientas o la construcción de edificaciones para luego, a partir de la Revolución Industrial, hacer uso de las máquinas a vapor.

Intelectual: estas actividades laborales son las que tienen que ver con el desarrollo de la ciencia o de la tecnología a fin de perfeccionar los bienes existentes o diseñar otros nuevos. Estos trabajos, también conocidos como de “cuello blanco”, comenzaron a surgir luego de la primera guerra mundial, y fue entonces cuando comenzaron a desarrollarse servicios con fines económicos, tales como el turismo o los seguros, entre otros.

Teniendo en cuenta el grado de calificación necesario para poder efectuar un trabajo, se identifican las siguientes variantes:

No calificado: la que puede ser desarrollada por cualquier persona, siempre que se encuentre sana, sin la necesidad de haber tenido una preparación o haber pasado por un proceso de aprendizaje.

Poco calificado: a diferencia del trabajo anterior, en este, el individuo precisa absorber una serie de conocimientos básicos y sencillos antes de poder llevar adelante las tareas correspondientes. De todas formas, el trabajador no se ve obligado a tener demasiada experiencia para realizar las tareas, sino que con el entrenamiento básico alcanza.

Semi-calificado: para poder llevar adelante esta clase de trabajos, el individuo no sólo necesita tener algunos conocimientos básicos, sino que también tiene que saber utilizar una determinada máquina para poder desempeñar la actividad en cuestión. De todas formas, ni los conocimientos teóricos ni los prácticos son demasiado profundos ni complejos.

Calificado: en los trabajos como estos, el empleado precisa tener una formación tanto práctica como intelectual bastante más amplia y profunda que la del caso anterior, antes de poder llevar adelante las tareas correspondientes. En estos trabajos, la experiencia resulta muy importante, ya que ayuda a que el rendimiento sea mejor.

Teniendo en cuenta las habilidades que deba tener el individuo, se identifican los siguientes trabajos:

Artesanal: este tipo de trabajos requiere que el o los individuos que la lleven adelante tengan creatividad para poder crear productos nuevos y originales. Estos trabajos pueden efectuarse de forma grupal o individual, dependiendo las actividades.

Manual simple: en este caso, el trabajador debe contar con ciertas habilidades manuales que le permitan llevar a delante sus tareas. Esta actividad también puede ser efectuado por una o varias personas y tiene la cualidad de que los trabajadores disponen de cierta independencia con respecto a la velocidad con que se deba trabajar así como también con los horarios.

Uso de maquinarias: en este caso, el trabajador deberá saber utilizar una serie de maquinarias que le permitan concretar las tareas establecidas, por lo que aquí las habilidades físicas así como también la capacidad creativa no son requeridas.

En cadena: los trabajos de este tipo consisten en llevar adelante sólo una parte del total del proceso productivo. Esto hace que se trate de un trabajo grupal en el que cada uno de los trabajadores haga un aporte para el resultado final. Esto tiene que ver con la división del empleo, en el que cada trabajador se dedica a hacer siempre la misma tarea, lo que trae como resultado mayor eficiencia.

Según el tipo de relación que exista, se habla de los siguientes trabajos:

Autónomo: en el caso de esta variante, el trabajador efectúa sus actividades sin verse sujeto a algún contrato. En vez de ello, trabaja de manera personal así como también directa. Este tipo de relación no significa que el individuo no contrate a otras personas para que efectúen determinados servicios.

Autónomo colectivo: este tipo de trabajo se caracteriza por el hecho de que los trabajadores de una determinada organización son, al mismo tiempo, pertenecientes al sector dentro del cual se toman las decisiones relacionadas a la entidad. Esto ocurre tanto en las sociedades como en las cooperativas.

Dependencia: en este caso, el trabajador firma un contrato por lo que depende de una determinada empresa o entidad y es esta la que le organiza los horarios y tareas a llevar adelante. Esto es una importante diferencia con respecto al trabajador autónomo, ya que es él quien decide cuándo trabajar, cuándo tomarse vacaciones y cuándo descansar.

Teniendo en cuenta las modalidades, también se puede hablar de los siguientes trabajos:

Registrado: en caso de ser de relación de dependencia, en este trabajo la relación que surge entre el empleador y el empleado se da cumpliendo con todas las leyes laborales vigentes. De esta forma, el empleado recibe el pago de vacaciones, aguinaldo, se encontrará asegurado en caso de accidente de trabajo, recibirá una obra social, hará los aportes jubilatorios, y su salario siempre respetará los mínimos establecidos por ley. El trabajo registrado puede darse tanto en el ámbito público como privado.

No registrado: también conocido como “en negro” o “informal”, esta modalidad implica que el empleado, en relación de dependencia, no ha sido registrado tal como lo indica la ley. De esta forma, se verá sumamente limitado a la hora de exigir el pago de vacaciones, obra social, aguinaldo, seguro por accidente laboral, aportes jubilatorios, entre otros derechos laborales. Claramente, esta forma de trabajo es ilegal ya que se les está restringiendo a los trabajadores sus derechos correspondientes. En caso de ser detectado por la justicia, el empleador podrá ser castigado.