Tipos de tarjeta madre

Dentro del mundo de la informática, se habla de tipos de tarjeta madre o motherboard para hacer alusión a aquellas piezas que cumplen la función de conectar los distintos componentes de una computadora, gracias al circuito impreso que poseen. Otras de las funciones que cumplen estas tarjetas son controlar, distribuir y administrar la energía eléctrica; monitorear y controlar; comunicar datos y, por último, temporizar y sincronizar. También conocidas como “placa madre”, estas tarjetas son introducidas en el gabinete de la máquina y logra conectar tanto los dispositivos internos como los externos. Entre otros componentes que integran a la tarjeta madre se identifican los conectores externos, los eléctricos y los internos; BIOS; ranuras de memoria; chipset; pilas y puertos E/S.

En el mercado existen distintos tipos de tarjeta madre, que varían de acuerdo a su formato. Algunos de ellos son los siguientes:

AT: también conocida bajo el nombre de AT-Baby, este tipo de tarjeta madre fue, durante años, una de las más buscadas en el mercado por ser pequeña y tener la capacidad de poder adaptarse a diferentes clases de cajas con facilidad. De todas maneras, este formato a veces presentaba serios inconvenientes ya que sus componentes se encontraban muy próximos entre sí. Dentro de las Baby-AT se pueden encontrar distintas variedades de tamaño y, además de esto, cuentan con conectores DIM para teclados, de cinco pines.

ATX: este formato de tarjeta madre se caracteriza por ser uno de los más vendidos en el mercado informático. Entre otras cosas, tienen la ventaja de ser fáciles de ventilar y por evitar que los cables de la PC se  enreden, la que lo vuelve muy práctica. Entre otras cosas las tarjetas ATX cumplen con lo que se denominan los estándares de anchura y pueden encontrarse en el mercado con anchos de diferente tamaño. Además, poseen ranuras para tarjetas y la electricidad que les llega proviene de un conector que cuenta con una única pieza.

ATX: esta se caracteriza por ser un formato económico, ya que cuenta con un único conector que se encarga de suministrarle la energía eléctrica. Además, la memoria y el procesador tienen la cualidad de encontrarse a muy poca distancia del ventilador, así como también de la fuente de poder. Otro rasgo de las tarjetas ATX es que contiene en su parte de atrás una zona de conectores. De esta manera, los cables del mismo logran llegar a la parte de atrás del gabinete.

Micro ATX: como su nombre deja entrever, este formato posee un tamaño menor que el de la tarjeta madre ATX aunque puede ser utilizado con total normalidad en los gabinetes diseñados para dichas tarjetas. Otra cualidad que diferencia a estas tarjetas de las anteriores es que pueden ser encontradas en el mercado a un precio menor, por lo que se volvieron más populares para los usuarios.

FLEX ATX: dentro de las tarjetas madre ATX, estas son las que poseen el tamaño más reducido. Una cualidad que la diferencia del resto de las placas es que tiene la posibilidad de admitir un único procesador socket.

LPX: las tarjetas madre como esta se caracteriza por contar con un mini DIM tanto para el teclado como para el mouse de la computadora. Además de esto, las ranuras de expansión se insertan en ella por medio de una tarjeta de BUS, que es vertical. Por otro lado, los conectores de las tarjetas LPX se encuentran ubicados en su parte de atrás.

NLX: un formato como este se caracteriza por intentar solucionar algunos problemas que presentaban otros formatos, como las elevadas temperaturas que producían o contar con un tamaño poco adecuad. Además, esta tarjeta madre permite quitar cualquier unidad del disco sin tener la necesidad de mover otras tarjetas. Las NLX fueron diseñadas con el objeto de lograr reemplazar a las tarjetas LPX mencionadas más arriba. Una ventaja que cuenta este formato es que ofrece la posibilidad de poder integrar las últimas tecnologías de forma total.

BTX: esta clase de tarjeta madre se caracteriza por responderle a aquellas tarjetas gráficas y CPU que cada vez necesitan una potencia mayor. Otra necesidad que intentó satisfacer es que la computadora no haga tanto ruido mientras estén en funcionamiento. De todas formas, a pesar de estas intensiones, fue un formato que tuvo muy poco éxito en el mercado, por lo que al poco tiempo fue retirada de las góndolas.

Dentro de las tarjetas madres Pentium, se pueden encontrar los siguientes tipos:

Pentium I: en el año 1995 fue lanzada al mercado este modelo de tarjeta madre, que se caracteriza por contar con Bus de datos tanto interno como externo de 64 bits. Además, su memoria tiene la capacidad de almacenar hasta 64 Gb. Por sus características, estas placas madre pueden ser utilizadas en computadoras que cuenten con varias estaciones y servidores, así como también en aquellas de altas prestaciones. Dentro del mercado pueden hallarse distintas variedades de estas placas, que se adecuan a las necesidades del usuario.

Pentium II: esta placa presenta algunos rasgos que superan a la versión anterior, como por ejemplo, presentar una mayor memoria caché. Además de esto, sigue siendo una buena opción que, debido a la irrupción de nuevos modelos, ha reducido su precio de mercado de manera significativa.

Pentium III: este tercer diseño de placa madre fue lanzado al mercado tras el desarrollo y difusión de Internet, por lo que cuenta con cualidades que lo contemplan. Entre otras cosas, ofrece la posibilidad de procesar sonidos de alta calidad, imágenes y videos, gracias a sus aplicaciones avanzadas. Además con esta placa madre se pueden procesar y desarrollar imágenes en tres dimensiones, así como también animaciones de excelente calidad. También, tienen la capacidad de poder reconocer el habla, lo que facilita y agiliza de forma significativa el uso de páginas web que tengan en cuenta esta función así como también aquellos procesadores de texto con habla, en tiempo real.