Tipos de sueros



¿Qué es el suero?

El suero es la solución líquida compuesta por distintos tipos de sales, que se utiliza en la medicina para complementar a las personas que se encuentran convalecientes. El procedimiento se utiliza a partir de la coagulación de sangre humana o animal, conservando específicamente la globulina y aquellas sales. El suero que se puede obtener artificialmente, es el que diluye el anterior en agua y se inyecta en la sangre.

(Suero. Ilustración)

(Suero. Ilustración)

A diferencia de la vacunación, el efecto del suero es inmediato y poco duradero, por lo que se emplea en la prevención a corto plazo y en el tratamiento de enfermedades infecciosas cuando no hay tiempo para adquirir la inmunización permanente que provee la vacuna.

Clasificación del suero

Veamos entonces, una primera división entre los distintos tipos de sueros:

1. Sueros heterólogos: provienen de especies que no son el ser humano. Aunque por tratarse de otras especies puede tener contra efectos negativos, siguiendo pasos especificados se pueden obtener precisamente los anticuerpos que hacen al ser humano tener la capacidad de resistir a picaduras o mordeduras de aquellos animales.

Justamente respecto a la inmunización que den, tienen una división interna:

  • Sueros antimicrobianos: Los animales son inmunizados a partir de bacterias o virus, y luego se administra sobre las personas. El principal utilizado en este momento es el antirrábico contra las mordeduras graves.
  • Sueros antitóxicos: Se aplican en la cura de infecciones para individuos no vacunados que tienen alto riesgo. Su actividad depende de la cantidad de antitoxinas por unidad del volumen y también de su capacidad de combinación con la toxina. Los sueros que se preparan contra el veneno de serpientes, escorpiones y arañas pertenecen a este grupo. Con la aparición de los antibióticos y las inmunoglobulinas han sido menos utilizadas

2. Sueros homólogos: su obtención es a partir de anticuerpos de personas que ya han sido inmunizadas, por haber sufrido la infección o por otros motivos. Como la inmunización es a partir de anticuerpos humanos, no puede producir los contra efectos que pueden traer aparejados los suelos heterólogos. El uso de estos sueros ha disminuido y ha sido reemplazado por las inmunoglobulinas que son mezclas de estos sueros conservadas en alcohol, lo que por distintos mecanismos dan con concentraciones muchas veces mayores que las del suero.



Tienen también una subdivisión interna:

  • Inmunoglobulina normal: contiene los anticuerpos procedentes de la inmunidad de algunos donantes. Evita enfermedades de infección en niños, en las que por aparecer a muy corta edad hay anticuerpos en el suero de la mayoría de los adultos. También tiene anticuerpos contra el sarampión o la hepatitis de tipo A.
  • Inmunoglobulina específica: Se obtienen a partir del suero de donantes convalecientes o que han sufrido alguna de esas enfermedades en particular, y sirven para prevenirse de ellas. Se tratan de casos similares a los de los sueros heterólogos como la rabia, el tétano o hasta las alergias. Las inmunoglobulinas de este tipo tienen un número muy elevado de anticuerpos que reemplazan a los sueros heterólogos, contribuyendo a una inmunidad pasiva de mayor duración.


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