Tipos de palanca



¿Qué  significa palanca?

El término palanca hace alusión a aquellas máquinas simples que están constituidas por una barra. Esta tiene un punto fijo que funciona como punto de apoyo o eje desde el que la misma es articulada. La palanca oscila sobre dicho punto haciendo alguna acción que se requiera sobre otro lugar.

La fuerza que se aplica en la palanca se la denomina potencia y es la que permite dos cosas: vencer una determinada resistencia o bien, levantar algún peso.

Dentro del cuerpo humano también se encuentran diferentes clases de palancas, que resultan indispensables para llevar adelante distintos movimientos que permitan levantar peso o vencer resistencias.

Clases de palancas

Generalmente se identifican tres tipos de palancas, que son las siguientes:

De primer grado: las palancas como estas se caracterizan por contener la carga en lo que se denomina el punto de apoyo y en su extremo opuesto es en donde se ubica la carga. Si la distancia que existe entre el contrapeso y el punto de apoyo es dos veces mayor que la distancia entre éste y la resistencia, se precisa la mitad de contrapeso para poder elevar la carga.

Lo mismo ocurriría si la distancia fuese tres veces mayor, la fuerza necesaria sería de un tercio y así sucesivamente. Un ejemplo de estas palancas puede ser una tijera, una balanza o un alicate, entre otras máquinas simples. Dentro del cuerpo humano se encuentra la palanca de primer grado, por ejemplo, en el conjunto conformado por antebrazo, tríceps y codo.

-De segundo grado: en este tipo de palancas, en cambio, el punto de apoyo se encuentra en uno de los extremos de la barra y la resistencia en medio de esta y la fuerza, que se ejerce en el otro extremo de la palanca. Gracias  a esta máquina, también se ahorra fuerza, como ocurre por ejemplo con un cascanueces, una carretilla o incluso un destapador de botella.



-De tercer grado: por último, estas palancas son las que se caracterizan por ubicar en un extremo de la misma el punto de apoyo y, en el otro, se ejerce la fuerza de resistencia, mientras que la fuerza es aplicada en una posición intermedia de ambas. Palancas como estas resultan sumamente útiles en los casos en los que se requiere precisión, como ocurre por ejemplo cuando se utilizan pinzas, cuando se clava con un martillo o incluso cuando se utiliza una caña de pescar. Dentro del cuerpo humano se encuentra la palanca de tercer grado, por ejemplo, en el conjunto conformado por antebrazo, articulación temporomandibular, tríceps y codo.  

 

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