Tipos de negocios



¿Qué significa el término “negocios”?

Del latín nec y otium, el término “negocio” significa aquello que no es ocio y se lo usa, actualmente, para hacer alusión a aquellos trabajos, labores o quehaceres que son efectuados con fines lucrativos. Los negocios están vinculados con actividades como la producción, la distribución y la venta a fin de obtener rédito, a partir de la satisfacción de las distintas necesidades que se detectan en una sociedad.

("Negocio" significa "aquello que no es ocio")

(“Negocio” significa “aquello que no es ocio”)

Los negocios de acuerdo a su propiedad

Según en manos de quién o quiénes se encuentre el negocio, se puede establecer la siguiente clasificación:

  • De propiedad Individual: en este caso, el negocio tiene un único dueño,  que es un individuo, por lo que es este el que tiene la responsabilidad del negocio en su totalidad. Esta forma de llevar adelante un emprendimiento tiene la desventaja de que si no funciona, es el propio dueño el que debe hacerse responsable de las pérdidas económicas que se sufran. La ventaja, en cambio, es que el propietario tiene la posibilidad de tomar todas las decisiones con total libertad, siempre y cuando no viole ninguna ley.
  • Sociedad: a diferencia de los negocios anteriores, estos son propiedad de, al menos, dos individuos, por lo que depende de todas las partes la toma de decisiones y las responsabilidades económicas. Para poder concretar una sociedad, los distintos dueños deben firmar un contrato “de sociedad” donde se aclaran, entre otras cosas, cuáles serán los beneficios para cada uno de los dueños, qué políticas determinarán el funcionamiento de la entidad, durante cuánto tiempo se extenderá la sociedad.
  • Sociedad corporativa o corporación: en esta clase de negocio se caracteriza por tratarse de una entidad jurídica que para el Estado es considerada una persona jurídica que tiene derechos y responsabilidades diferentes a los de las personas naturales, es decir, sus dueños por separado. Por lo general, las sociedades corporativas suelen ser de Responsabilidad Limitada (S.R.L.), por lo que si el negocio llegara a quebrar, los dueños o accionistas simplemente perderán aquel dinero invertido, no deberán responder con sus bienes personales, y, en el caso de los empleados, perderán sus puestos de trabajo.

Los negocios según su rubro

Teniendo en cuenta a qué se dedican los negocios, se pueden identificar los siguientes tipos:

  • De producción: también conocidos como negocios de manufacturas, estos se caracterizan por especializarse en la transformación de diferentes materias primas para la producción de bienes o productos finales, que luego son comprados por otros negocios, que se dedican a ofrecerlo a otros consumidores, ya sean minoristas o mayoristas. Algunos ejemplos pueden ser una fábrica de ropa, de zapatos, de papel, de muebles, entre otros.
  • De servicios: estos negocios, en cambio, son los que le ofrecen a la sociedad distintas clases de servicios, como puede ser transporte, energía, peluquería, salud, seguridad, entre otros. Los servicios pueden ser solicitados por un individuo, una entidad o incluso un Estado.
  • De extracción: como su nombre muestra, estos negocios son los que se especializan en extraer diferentes recursos naturales, como puede ser el petróleo, la madera, los granos, la ganadería, minerales, entre otros, para que luego, los productores fabriquen bienes y venderlos a minoristas o mayoristas.
  • De ventas al por mayor: también conocidos como negocios mayoristas, se caracterizan por funcionar como intermediarios entre aquellos que se dedican a la producción de bienes y quienes venden directamente al consumidor final. Para esto, compran en cantidades significativas a los productores y luego las venden, a un precio mayor y en menores cantidades, a los minoristas. Los negocios que se dedican a esto son los distribuidores de alimentos, vestimenta, cigarrillos, bebidas, entre otros ejemplos.
  • De ventas al por menor: estos negocios, también conocidos bajo el nombre de minoristas, son los que se dedican a vender productos al menudeo al consumidor final, luego de habérselos comprado a los mayoristas. Generalmente, los negocios minoristas cuentan con un local en donde atienden directamente al consumidor final. En ese mismo local se colocan los productos a vender, se realiza la transacción y se promocionan y ponen a la vista los, para atraer a los clientes. Aquí, los precios son más elevados que los que ofrecen los mayoristas, y además, los clientes no compran en grandes cantidades, sino para el consumo personal. Algunos ejemplos de estos negocios son los kioscos, las zapaterías, los almacenes, las tiendas de ropa, las mueblerías, entre tantos otros ejemplos.


Clasificación de acuerdo al modelo

Teniendo en cuenta el modelo, existen distintas clases de negocios. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Por suscripción: este modelo de negocio se caracteriza por comercializar un producto o servicio periódicamente a un determinado grupo de clientes que se han suscripto para recibirlo. De esta manera, el cliente no tiene que acercarse a un local para solicitar el producto o servicio, sino que este le llega a su hogar o se le ofrece directamente. Esto ocurre por ejemplo con la televisión por cable, Internet, telefonía celular, diarios, revistas, entre otros. Para que este negocio funcione, el cliente deberá abonar el producto o servicio solicitado, por adelantado. Con esta clase de negocios se logra conseguir la lealtad del cliente.
  • Remate: también conocido como “subasta”, este modelo de negocio consiste en la venta de un determinado servicio o producto a partir de la competencia directa. Aquel postor que ofrezca el monto de dinero más elevado será el que finalmente se haga del bien o servicio ofrecido. Esta oferta puede hacerse de manera pública, lo que permite que el resto de los postores la conozcan y decidan ofrecer un monto mayor, o bien, “a sobre cerrado”, en la que el resto de los postores no pueden conocer la oferta más elevada, por lo que no pueden mejorar la propia para obtener lo subastado.
  • De productos atados: también conocido como el modelo de “el cebo y el anzuelo”, en este tipo de negocios, lo que se hace es ofrecer un producto a un precio muy bajo -“el cebo”-, que incluso puede generar pérdidas, pero que son contrarrestadas al ofrecer productos o servicios asociados o de recambio a un precio mucho más elevado -“el anzuelo”-. Esto ocurre por ejemplo con las impresoras, que pueden ser encontradas a un precio bajo, mientras que los cartuchos que se necesitan para darle uso, son muy costosos. O bien, los repuestos de las máquinas de afeitar tienen un precio mucho más alto que el de la máquina de afeitar.
  • Ventas por catálogo: estos negocios se caracterizan por ponerse en contacto a sus clientes de manera personal y ofrecerle un catálogo en el que se publicitan todos los productos o servicios que tienen a la venta. Luego, si el cliente está interesado en adquirir alguno de ellos se lo solicita al vendedor y este se lo entrega en un determinado período de tiempo o en el mismo momento. Este tipo de negocio es muy común en el área de cosméticos, vestimenta, alimentos, joyas y zapatos, entre otros.

 

 

 

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