Tipos de muertes



La idea de muerte es algo que ha sido discutido desde la existencia misma del ser humano, habiendo interpretaciones de casi todas las doctrinas. Las religiones han elaborado muchas ideas sobre la muerte (y sobre lo que sucede después de ella), sin embargo se puede realizar una aproximación biológica: la muerte es el fin de la vida, causada por la imposibilidad definitiva del cuerpo de realizar el proceso de equilibrio conocido como la homeostasis. Esta idea es algo reciente y puede cambiar: los avances tecnológicos van dando lugar a posibilidades de mantener al cuerpo con vida en circunstancias que antes se creía muerto.

Las corrientes filosóficas también han ahondado en esta idea: la muerte es la única certeza que tiene el ser humano sobre sí. Sin embargo, en muchas culturas la muerte (la aproximación de la propia o la de un ser querido) es algo muy difícil de aceptar, y por eso es que se han desarrollado tanta cantidad de rituales o actos en torno a ella.

La clasificación de los tipos de muerte se realiza en función del móvil que las ha causado. Veamos la distinción:

Muerte natural: Durante mucho tiempo se creía que existía la posibilidad de la muerte de una persona a causa de la llegada a una edad muy avanzada. A eso se le llamaba muerte natural, para diferenciarla de las otras que sucedían de forma accidental. Hoy por hoy sabemos que todas las muertes ocurren por alguna razón, y en todo caso el envejecimiento deteriora los mecanismos de defensa del cuerpo. Sin embargo se le sigue dando ese nombre a la muerte que ocurre sin la intervención de causas extrañas al cuerpo, en general cuando se debe a la degeneración del cuerpo.

Muerte aparente: En algunos casos, el cuerpo puede perder todas las funciones vitales y sin embargo no estar completamente muerto, sino que ser un estado transitorio que se recuperará en un tiempo si se lo reanima correctamente. Cuando los mecanismos de autopsias (averiguación de información sobre la muerte) no habían avanzado tanto, se han enterrado a muchas personas en esta condición, ya que puede durar hasta días sin las funciones sustanciales y vivo.

Muerte súbita: Esta clase de muerte se encuentra dentro de las muertes naturales, pero con una particularidad: ocurre dentro de la primera hora de aparecido el síntoma. Es inesperada y rápida, y aparece fundamentalmente en hombres de dos rangos etáreos: recién nacidos, y a partir de los cuarenta años. En el primer caso predomina la llamada muerte súbita del lactante, de la que se desconocen las causas aunque se afirma que podrían ser un mal desarrollo de alguna función vital, generalmente respiratoria. En el caso de los adultos, predomina en las enfermedades cardiovasculares.

Muerte violenta: Sucede cuando la causa del homicidio es completamente ajena al funcionamiento del cuerpo, un móvil externo realiza alguna acción, deliberada o no, que termina produciendo la muerte. Se distinguen en tres subgrupos



Suicidio: El acto de una persona quitándose voluntariamente la vida. Suele ocurrir en personas que sufren de depresión, o en algunas que intentan escapar de problemas a los que no le pueden encontrar solución. No es algo que suceda recurrentemente, sin embargo algunos adolescentes llegan a ese punto. Diversas fundaciones se encargan de encontrar personas en peligro de suicidios y asistirlas.

Homicidio: El acto por el que una persona deliberadamente le quita la vida a otra. Las leyes son muy estrictas con eso siendo la principal pena, y hasta existiendo en algunos países la pena de muerte, en donde al homicida se lo mata ‘institucionalmente’ por vías legales. En algunos pocos casos, la ley puede llegar a comprender alguna circunstancia, reduciéndose o llegando a eximirse de condena el homicida. Tienen que ser casos muy extremos, como una emoción violenta, la legítima defensa (el peligro de muerte propia) o el obedecimiento legal a un superior.

Muerte accidental: El móvil que causa la muerte es externo a la propia persona, pero lo hace sin intención. Las causas pueden ser diversas, llegando a ser a veces entidades o hasta productos defectuosos. No por ser involuntaria, esta muerte esta eximida de una pena judicial, debiéndose tener que reparar económicamente lo que la persona proveía a su familia.


Artículos Relacionados

Derechos Reservados

© Está permitido el uso de los contenidos, siempre y cuando se reconozca con un enlace a este artículo, como fuente de información.

Comments are closed.