Tipos de medicina



¿Qué significa “medicina”?

La medicina incluye todas las técnicas tendientes a mantener un buen estado de salud en la población, o, dentro de las posibilidades, a recuperarlo en caso de que se haya perdido.

(La medicina se divide en cuatro grandes grupos)

(La medicina se divide en cuatro grandes grupos)

La medicina y sus clasificaciones

Existen cuatro grandes divisiones de la medicina:

1. Medicina tradicional: se trata de la ciencia reconocida a nivel internacional que estudia y prescribe tratamientos para mejorar el bienestar sanitario de la población. De esta forma, y junto con muchas otras, forma parte de las denominadas ciencias de la salud.

La mayoría de las prácticas que contempla la medicina sólo pueden ser desarrolladas por profesionales del área, ya sean enfermeros, licenciados o técnicos o médicos. Existe una intensa regulación legal sobre la materia, de forma que las habilitaciones necesarias, los lugares y los requerimientos para ejercer esta medicina son decididos y otorgados por organismos del Estado y de instituciones internacionales.

Se trata de la única forma de práctica médica oficialmente aceptada por la Organización de las Naciones Unidas, que la coordina desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la mayoría de los países de Occidente.

A su vez, la medicina tradicional se divide en cada vez más numerosas especialidades que se pueden clasificar en cuatro grupos:

A. Especialidades clínicas: cumplen funciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas en contacto con el paciente. Las más importantes son:

  • Clínica Médica
  • Cardiología
  • Endocrinología
  • Geriatría
  • Hemoterapia
  • Infectología
  • Medicina del deporte
  • Medicina Familiar
  • Medicina legal
  • Nefrología
  • Neumonología
  • Neurología
  • Oncología
  • Pediatría
  • Psiquiatría
  • Reumatología
  • Traumatología

B. Especialidades quirúrgicas: trabajan con técnicas y procedimientos invasivos para modificar estructuras superficiales o profundas del cuerpo. A modo de ejemplo se pueden nombrar:

  • Cirugía cardiovascular
  • Cirugía general
  • Cirugía maxilofacial
  • Cirugía ortopédica
  • Cirugía pediátrica
  • Cirugía plástica
  • Cirugía torácica
  • Cirugía reparadora

C. Especialidades clínico – quirúrgicas: Utilizan por igual técnicas invasivas y no invasivas. Podemos encontrar entre ellas:

  • Angiología
  • Dermatología
  • Estomatología
  • Ginecología y obstetricia
  • Oftalmología
  • Otorrinolaringología
  • Urología

D. Especialidades de laboratorio: por lo general no tienen contacto directo con el paciente, pues elaboran diagnósticos a través del estudio de muestras y sugieren tratamientos al médico clínico tratante. A modo de ejemplo podemos nombrar:

  • Análisis clínicos
  • Anatomía patológica
  • Inmunología
  • Medicina nuclear
  • Parasitología
  • Neurofisiología clínica
  • Radiología


2. Medicinas complementarias: se aglomeran en este grupo todos los procedimientos aplicables en conjunto con las prácticas de la medicina tradicional. Cada vez son más tomadas en cuenta y aplicadas por los profesionales. Un ejemplo de este tipo de prácticas es el uso de música durante el parto para tranquilizar al neonato y a la madre.

3. Medicinas alternativas: aquí se ubica el conjunto de prácticas terapéuticas y diagnósticas no aceptadas dentro del cuerpo de la medicina tradicional por no ser demostrables por medio de criterios científicos. Es por esto que suelen ser conocidas como “pseudociencias”. La gran mayoría de estas técnicas proviene de los países de Oriente. De entre ellas, las más importantes son:

  • Homeopatía: consiste en el uso de sustancias diluidas que buscan generar los mismos síntomas que sufre el paciente, bajo la premisa de que “lo similar cura a lo similar”. La efectividad de estas prácticas no pudo ser demostrada.
  • Acupuntura: se trata de la aplicación de agujas en puntos determinados del cuerpo del paciente y busca por lo general el alivio del dolor. Aunque su validez científica no fue demostrada, cada vez es más usada como técnica complementaria a los tratamientos convencionales.
  • Quiropráctica: se ocupa del tratamiento de los problemas del sistema locomotor (músculos, huesos y articulaciones) por medio de mecanismos directos y manuales, tales como el “ajuste vertebral”, que ordena la columna vertebral, considerada el eje y centro del cuerpo.
  • Masajes: pueden ser usados con diversos fines, ya sean estéticos, preventivos, terapéuticos, deportivos, sexuales y psicológicos. Se trata del manejo manual de los tejidos blandos, como ser el tejido conectivo, los músculos y la piel, en busca de relajarlos y mejorar su circulación sanguínea o linfática.

4. Medicina integrativa: es aquella que utiliza técnicas de la medicina convencional, pero que aprovecha los procedimientos alternativos y complementarios con cierto grado de aval científico en cuanto a su seguridad y eficacia.

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