Tipos de impuestos



¿Qué son los impuestos?

Un impuesto (también conocidos como gravamen) es una obligación que adquieren las personas físicas o jurídicas respecto al Estado, esperando no recibir una contraprestación determinada por parte de éste último, sino recibiendo la generalidad de los servicios que debe brindar el Estado.

(El impuesto es una obligación que se tiene con el Estado)

(El impuesto es una obligación que se tiene con el Estado)

El concepto mismo de algún modo se vincula con la equidad social, ya que -a pesar de las inmensas diferencias doctrinarias que existen- un principio básico es el de capacidad contributiva, que enuncia que las clases más pudientes deberán aportar más dinero, sin recibir mayores prestaciones por su aporte. Los impuestos son prácticamente la única fuente de financiamiento del Estado, sin los cuales no podría brindar casi ninguna de las prestaciones que en cualquier caso otorga, perdiendo su esencia mínima.

La aplicación de impuestos debe estar regida por una serie de principios (respecto a la justicia, la economía, la prudencia y la comodidad) y todos los impuestos tienen componentes: un hecho y una base imponibles, sujetos activos y pasivos, corresponden a algún tipo de gravamen y tienen una cuota y una deuda tributaria.

Clasificación de los impuestos

Los impuestos pueden clasificarse de distintos modos. Veamos algunos

-Se llaman impuestos directos a los que se aplican sobre rentas, patrimonio o elementos correspondientes a una persona. Se subdividen a su vez entre los de producto (en los que se grava según las características y el valor de los bienes) con respecto a los personales (en los que lo que se legisla es la capacidad de pago de la persona, aumentando a medida que ésta aumenta). Entre los más usuales puede aparecer el Impuesto a las ganancias.

-En cambio, se llaman impuestos indirectos a los que son soportados por las personas que compran los productos. Aunque podría decirse que siempre los vendedores trasladan las cargas impositivas a los precios, cuando se trata de un impuesto indirecto ni siquiera hace falta ese traslado, puesto que el espíritu mismo apunta a que los consumidores sean los que aporten el dinero. El impuesto al valor agregado (IVA), en donde toda cadena de producción va aumentando en un porcentaje (en Argentina, el 21%) el valor del bien, es un ejemplo expositivo gráfico ya que obviamente, el consumidor final no trasladará el costo a nadie.

-Se consideran impuestos fijos a los que cobran una cantidad fija de dinero a todos los contribuyentes. No tiene que ver con el porcentaje de nada, es estrictamente un número.



-Son impuestos graduales los que establecen una serie de categorías, dentro de las cuales entrará cada uno de los contribuyentes. Una vez adentro de una de las categorías se paga una suma fija. Debe tenerse cuidado con su utilización ya que, en algunas circunstancias, puede haber personas que (por aumentar de categoría) su ingreso real disminuya si su sueldo aumenta, por lo que no tengan forma de hacer crecer su ingreso real.

-Se llaman impuestos proporcionales a los que mantienen la alícuota (el porcentaje de cobro) sea cual sea la base imponible o la renta del sujeto que lo fuese a soportar.

-Los impuestos progresivos son los que su porcentaje de pago aumenta a medida que aumenta el ingreso del que lo soporte. Su idea proviene del sentido de la equidad y la distribución del ingreso, llegando de los sectores de más ingresos a los de menos.

-Se llaman impuestos regresivos a los que aumenta el porcentaje de pago a medida que disminuye el ingreso del que lo soporte. Como va en sentido opuesto a la equidad, en estos casos no hay una estipulación piramidal de que las clases más bajas paguen más, sino que sucede de forma indirecta: el IVA, por ejemplo, aplica sobre los productos de primera necesidad consumidos por los sectores más humildes.

-Un impuesto objetivo es uno cuyo gravamen se establece solamente de acuerdo a los ingresos, de acuerdo a la cantidad producida o con un número inapelable que se transforma en obligación a pagar.

-En cambio, el impuesto subjetivo es el que luego de establecer la suma o el porcentaje del ingreso que se deba pagar, hay algún factor personal (más allá del trabajo mismo) que lo disminuye o aumenta: podrá ser, por ejemplo, la cantidad de hijos que quien soporta el impuesto tenga, o su estado civil.

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