Tipos de Hortalizas



Las hortalizas son un conjunto de plantas las cuales se cultivan en huertas o regadíos, y se consumen como alimento. Estas puede consumirse de forma cruda o preparada de diversas maneras.

(Las hortalizas están compuestas principalmente por agua)

(Las hortalizas están compuestas principalmente por agua)

Las hortalizas se compone principalmente de agua, alrededor de un 80 %, glúcidos en diferentes proporciones, según el tipo de hortaliza. De esta manera, pueden considerarse de grupo A las que contiene menos de un 5% de hidratos de carbono, Grupo B las que contienen de un 5 a un 10% de carbohidratos y Grupo C, más de 10% de hidratos de carbono, en su gran mayoría vitaminas y minerales, lípidos y proteínas, valor calórico aunque son hipocalóricas, fibra dietética.

Clasificación de las hortalizas

Debido a la gran cantidad de hortalizas existentes, solo es posible su clasificación de acuerdo a la parte de la planta que se consume:

Hortalizas de flor: se utiliza para la alimentación la parte flora, es decir, los órganos florales de la planta. Estos son muy variados y pueden encontrarse de diferentes colores y texturas, es el caso de la coliflor, que puede comerse en ensaladas o comidas mas elaboradas; el alcaucil, del cual se comen los pétalos bañados en aceite y vinagre uno por uno, hasta llegar al denominado corazón; etc.

Hortalizas de fruto: se consume la parte correspondiente al fruto de la planta, el cual es recolectado en determinado tiempo del año, y puede sacarse tempranamente, no madura, el caso de los pepinos por ejemplo, o puede hacerse cuando el fruto ya ha alcanzado un grado de madurez preferencial, como los tomates, las sandias, el zapallo y la gran mayoría de hortalizas de frutos.

Hortalizas de semilla: estas plantas contienen semillas contenidas en un complemento fácil de abrir y extraer las mimas, por lo que se consumen las semillas solamente, las cuales deben ser cocinadas para luego servirlas en platillos variados. Pueden encontrarse las habas, las arvejas, los guisantes, etc.

Hortalizas de raíz: contienen una raíz tierna y de gran tamaño enterrada, la cual se consume de formas variadas. Estas requieren menos cuidados durante todo su crecimiento. Se destacan la zanahoria, la remolacha, etc.,

Hortalizas de tallo: estas plantas contienen un tallo tierno y fibroso, por lo que es primordial su consumo. Muchos de ellos deben mantener una cocción anterior a su ingesta para ablandarlos, como es el caso de los esparragos, el cardo, entre otros.

Hortalizas de hoja: Al igual que las hortalizas de fruto, estas son unas de las más comunes y las más buscadas por los individuos, pueden encontrarse en la mayoría de las pastas, como canelones y ravioles, en el caso de la espinaca o la acelga, y es muy común en las ensaladas, como la lechuga. Muchas de ellas es necesario plantarlas en invernáculos en el invierno dado a su poca resistencia al frío.



Propiedades e importancia de las hortalizas

Todas estas propiedades son las que las convierten en alimento recomendable y sustancioso, por lo que se suele sugerir su consumo frecuente ya que contienen nutrientes vitales también como características únicas que permiten un buen funcionamiento del cuerpo.

En la pirámide alimenticia, estos alimentos comprenden el escalón mas bajo y más grande, por ende, requiere vital atención en la alimentación, es decir, se debe consumir en gran medida y con mucha frecuencia.

Pueden emplearse en diferentes comidas, tanto crudas como cocidas, en ensaladas, pastas (canelones, ravioles, lasaña), guiso, etc.

Una persona que se alimenta exclusivamente de ellas es conocida como vegetariana. Estos alimentos mantienen muy alto el rendimiento de vida necesario ya que contienen gran cantidad de vitaminas y minerales, los cuales son  muy necesarios, aunque en menor medida es necesario un poco de carne o un complemento vitamínico especial pues el no consumo de la misma puede producir una deficiencia de hierro, por ejemplo, por lo que la persona puede encontrarse anémica.

Los individuos pueden producirla de forma local y autónoma, como huertas domésticas donde se produce la cantidad suficiente como para abastecer a una sola familia de pocos individuos; o de forma masiva en campos especializados, con maquinarias complejas y grandes lotes plantados, por lo que son los encargados de proveer a ciertas comunidades, pueden contar con los llamados invernáculos permiten la proliferación de aquellas especies de hortalizas que no crecen en invierno, por lo que es posible encontrarlas en todas las estaciones del año, como es el caso del tomate.

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