Tipos de gobiernos



Los tipos de gobierno hacen alusión a distintas formas de ejercer el poder en un determinado Estado o bien, al ejercicio del poder en sí. Esta responsabilidad suele estar en manos de un primer ministro o un presidente, quienes también designan secretarios y ministros para que los asistan en dicha responsabilidad. De todas formas, existen múltiples formas de gobierno, que dependen de quién ejerce el poder, de la división de poderes, del respeto por las leyes existentes y de la participación de la sociedad en su llegada al poder. Es por esto que se habla de los siguientes tipos o clases de gobierno:

Teocracias: del griego Théos y Krátos, que significas dios y poder respectivamente, la teocracia suele ser definida como el Gobierno de dios. En éstos, el líder religioso y el líder político son la misma persona. Esto hace que los principios y mandatos religiosos condicionen al poder político y a las decisiones que de provienen de este. De esta manera, el líder político argumenta sus medidas afirmando que gobierna en nombre de dios.

Repúblicas: del latín “Cosa pública”, esta variante de conducción del Estado se caracteriza por el hecho de que son los ciudadanos, de manera indirecta o directa, los que eligen a sus representantes. Estos sólo ocupan sus cargos durante un período de tiempo previamente establecido y, una vez concluido, deberán dar lugar a una nueva gestión. Para poder ejercer su derecho de elegir, los ciudadanos tienen al voto como su herramienta principal. Para que este pueda ser ejercido con libertad y sin condicionamiento alguno, suele ser secreto y universal, es decir, que todos los ciudadanos pueden o deben votar -según si sea considerado un derecho o una obligación-.

Dentro del sistema republicano se identifican las siguientes variantes:

1.  Presidencialismo: en este sistema es el presidente el que conduce el poder ejecutivo, por lo que se lo denomina un poder unipersonal, aunque se encuentre asistido por funcionarios, secretarios y ministros que él mismo elige. Además del poder ejecutivo, se identifican el poder legislativo y el judicial, siendo la responsabilidad de aquel llevar adelante las facultades vinculadas con el gobierno propiamente dicho. En el caso del presidencialismo, el jefe de Estado es elegido directamente por el voto popular.

2.  Semipresidencialismo: en este sistema, en cambio, el presidente o jefe de Estado, que fue electo por el voto popular, se ve obligado a compartir su poder y decisiones con el primer ministro, funcionario electo por los miembros del parlamento. De esta forma, ambos deben tomar decisiones de manera conjunta. Esto permite que exista un equilibro entre el poder ejecutivo y el legislativo. En este sistema, el presidente se aboca principalmente al desempeño de las fuerzas armadas, la diplomacia, el funcionamiento de las instituciones así como también de la política exterior. Mientras que al primer ministro le corresponde el ejercicio del poder en cuestiones vinculadas al ámbito cotidiano.

3.  Parlamentaria: en ésta, en cambio, es el Parlamento, electo por el pueblo, el que lleva adelante la dirección de los asuntos estatales. Para poder concretar cualquier medida, es necesario que exista un apoyo por parte de la mayoría de los miembros del Parlamento y éste el que elige al jefe de Estado. De esta forma, el poder ejecutivo está compuesto por el jefe de Estado, que puede ser el presidente o bien, un Monarca y el jefe de gobierno, que puede tratarse de un canciller, presidente o primer ministro. Por otro lado se encuentra el poder legislativo, en manos del parlamento y por último, el poder judicial, compuesto por letrados.

4.  Unipartidismo: en este sistema existe un único partido político, de allí su nombre. Esto significa que en las elecciones, un solo partido es el que tiene el derecho a postularse. De todas formas, existen casos en los que se presentan varios partidos, aunque siempre sea el mismo el que tiene la posibilidad real de ganar, dadas las condiciones, o que logra el triunfo por medio del fraude u otras maniobras ilegales. A pesar de esta limitación, se establece una clara distinción con las dictaduras puesto que en el unipartidismo los ciudadanos tienen el derecho de votar para elegir a los miembros del poder legislativo o ejecutivo, opción que no existe en los regímenes dictatoriales.

5.  Monarquía: el concepto monarquía está compuesto por dos términos griegos monos y arkein que significan uno y poder respectivamente. De esta forma, se lo puede definir como el poder en manos de una sola persona. Esto implica que es el rey quien ejerce el poder ejecutivo de forma vitalicia y lo hereda de algún familiar, generalmente su propio padre.

Dentro de esta forma de gobierno se identifican las siguientes variantes:

A) Constitucional o Parlamentaria: esta forma de monarquía se caracteriza por el hecho de que el monarca ve su capacidad de ejercer poder limitada por el Parlamento, en el que sus miembros fueron electos por el voto popular. Además de esto, el monarca no puede desobedecer una serie de leyes, generalmente plasmadas en la constitución de su Estado. De esta manera, el parlamento y el rey deben tomar decisiones de manera conjunta, por lo que se debe llegar a un acuerdo entre ambas partes. Gracias al equilibrio que logra el parlamento, sumado a la presencia del poder judicial, el poder ya no queda en manos de una sola persona.



B) Semiconstitucional: en esta forma de monarquía, el rey o monarca tiene la capacidad de tomar decisiones de forma individual, a pesar de que exista un parlamento y un primer ministro, así como también un poder judicial y una constitución. De esta forma, no existe un equilibrio real entre los tres poderes, sino que el ejecutivo puede imponérseles a los otros dos.

C) Absoluta: en estas monarquías no existe, como en los dos casos anteriores, la división de poderes. En oposición a esto, es el monarca el que concentra en su persona el poder absoluto. Esto le permite llevar adelante medidas sin tener que llegar a un consenso con otro estamento. Además de esto, no existe ningún organismo que logre limitar sus decisiones. De esta manera, el rey tiene la capacidad de elegir y de desplazar a sus funcionarios, sin tener que dar explicaciones al respecto. Por lo general, en las monarquías absolutas se argumenta que es el rey el que ejerce el poder en nombre de dios.

D) Junta militar: en formas de gobierno como esta son las fuerzas armadas del propio Estado las que ejercen el poder político. Por lo general, son consecuencia de un golpe de Estado, por lo que su llegada al poder no es por elección popular. Llevan adelante el ejercicio del poder y suelen elegir a los funcionarios de los distintos organismos estatales. Por lo general, argumentan su llegada y permanencia en el poder haciendo alusión a alguna situación de inestabilidad, por lo general en el ámbito político o económico, lo que justifica la necesidad de su permanencia en el gobierno. A pesar de esto, los gobiernos de esta tipo pueden contar con un amplio apoyo popular.

Tomando en cuenta estas formas de gobierno se puede hacer una clasificación más general, donde se toma en cuenta la constitucionalidad o inconstitucionalidad de los mismos:

Constitucional: se caracterizan por el hecho de que el poder es ejercido en el marco de una serie de leyes diseñadas por entidades legítimamente constituidas. La presencia de estas no sólo limitan el ejercicio del poder sino que obligan a los gobernantes a emitir explicaciones sobre todo aquello que hacen o dejan de hacer. Además, dentro de los gobiernos constitucionales suelen existir numerosos partidos políticos que tienen la posibilidad de presentarse libremente en los períodos de elecciones, tanto para cargos ejecutivos como legislativos. Una vez realizadas las elecciones, aquellos partidos que hayan sacado más cantidad de votos son los que ocupan el poder ejecutivo. Además de esto, obtendrán mayoría en el congreso o parlamento, donde las bancas se reparten de manera proporcional al número de votos. En gobiernos como estos, suele existir la división de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial, lo que permite que haya un control y un equilibrio entre los tres.

Anticonstitucional: en gobiernos como estos, en cambio, quienes ejercen el poder lo hacen sin tener en cuenta las leyes vigentes. Puede ocurrir que redacten nuevas normas, de acuerdo a sus propios intereses, o bien, que hagan caso omiso a las existentes. Además, quienes se encuentran en el poder no han llegado al mismo respetando las reglas establecidas para ocupar dichos cargos, como puede ser a través del voto popular, sino que lo hacen por medio de la fuerza. Estos gobiernos, desplazan a quienes se encuentren en el poder, por lo que suelen la consecuencia de un golpe de Estado o bien, hacerlo en nombre de una revolución, lo que justifica el incumplimiento del orden jurídico establecido. Que esto ocurra así, no significa que no cuenten con el apoyo de la sociedad, sino que muchas veces son los propios ciudadanos los que reclaman y fomentan un nuevo tipo de gobierno. Además de esto, para llegar al poder, los gobiernos inconstitucionales suelen contar con el apoyo de grupos poderosos, ya sean económicos, religiosos o militares. De no ser así sería imposible no sólo su llegada, sino también su permanencia en el poder.

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