Tipos de extracción



¿Qué significa “extracción”?

La extracción es un procedimiento por el cual se separa una sustancia en dos que no pueden mezclarse entre sí. Esto sucede con diferente grado de solubilidad, lo cual corresponde a la capacidad que tiene una determinada sustancia que llamamos soluto de disolverse y mezclarse con un solvente. A su vez, estas se comunican a través de una interfase.

El vínculo que existe entre la concentración de dicha sustancia en cada disolvente, a una cierta temperatura, es constante, a esta se la llama “coeficiente de reparto”.  En el caso en el que tengamos una sustancia soluble en un disolvente pero que lo sea más en un segundo disolvente no miscible con el anterior, es decir que no se puedan mezclar, entonces se lo puede separar del primero y agregarlo al segundo se agita la mezcla y se separan las dos fases.

A través de un proceso llamado decantación es que se desarrolla la separación de sustancias de la que hablábamos anteriormente, la extracción nunca es completa y total pero se obtienen mejores resultados cuando la cantidad del segundo disolvente se divide en diferentes fracciones y de esa forma se hacen extracciones de cada una de ellas para finalmente juntarlas y hacer una única extracción.

Formas de extracción

Podemos encontrar diferentes tipos de extracción:

Extracción discontinua: se la llama también “extracción líquido-líquido”, en este caso el procedimiento consiste en la transferencia de una sustancia de una fase a otra y se desarrolla entre dos líquidos inmiscibles, esto quiere decir que son incapaces de ser mezclados sin la división de fases.

Las dos fases líquidas de la extracción son la acuosa y orgánica. En este tipo de extracción el componente se encuentra disuelto en un disolvente que generalmente es el agua y para poder separarlo usamos uno que puede ser un solvente orgánico como el éter que son inmiscibles entre ellos. Luego se mezclan ambas sustancias en un embudo de separación y se deja reposar por un tiempo para que después se divida en dos fases, de esta forma el compuesto se distribuye en las capas o fases acorde a sus solubilidades relativas.

Extracción continua: conocida también como “extracción sólido-líquido”, en este tipo se dividen uno o más componentes de una mezcla sólida a través de un disolvente líquido.  Se desarrolla en dos etapas distintas. Se lleva a cabo un contacto del disolvente con el sólido que permite la mezcla del soluto o componente soluble al disolvente. Esto se realiza a una temperatura ambiente o cálida pero en este caso para impedir la pérdida del disolvente se efectúa una ebullición a reflujo.



Extracción selectiva: este tipo de extracción se utiliza para separar mezclas de compuestos orgánicos según la acidez, basicidad o de la neutralidad de los mismos.

Extracción simple: de esta forma se dividen las sustancias acorde al sistema de extracción que se utilice. La técnica se basa en el grado de solubilidad de un compuesto en un líquido en particular, por ejemplos, si tenemos una sal disuelta en un disolvente orgánico y agregamos uno acuoso como agua entonces la sal desaparecerá del disolvente orgánico y se disolverá en la fase acuosa.

En otro supuesto caso podemos encontrar dos disolventes no miscibles agitamos la mezcla con una sustancia que tenga la propiedad de poder dividirse entre los dos líquidos. Después de haber dejado reposar la sustancia se separarán dos fases líquidas y así obtenemos concentraciones de soluto que son independientes del volumen de sus fases.

Extracción múltiple: es un tipo de extracción a contracorriente que efectúa la división por medio de tubos de extracción.  De esta forma, la fase inferior permanece estable en cambio la fase superior es móvil. Así se transfiere la fase superior de un tubo al siguiente a través de un recipiente de extracción.

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