Tipos de ensayos



¿Qué es un ensayo?

El género literario conocido bajo el nombre de ensayo se caracteriza por defender una determinada interpretación sobre un tema puntual. Esta defensa se especifica por ser subjetiva y propia de quien lo escribe y, para ello, muchos autores suelen incluir argumentos de especialistas en el tema que refuercen la visión propia. Los ensayos se caracterizan por tener una estructura y un estilo libre, por lo que depende del propio autor las cualidades que finalmente adquiera. Además de esto, los temas abordados por este género también son libres y, por lo tanto de lo más variado. Estos pueden estar relacionados con lo social, artístico, cultural, político, económico, histórico, entre otros.

Extensión y Redacción de un ensayo

Con respecto a la extensión del ensayo, no existen reglas al respecto, sino que depende de lo que el autor considere suficiente para poder plasmar su postura. Por otro lado, su tono suele ser sencillo para que pueda ser comprendido por un público amplio. Además, suele combinar, no sólo argumentos propios, sino también citas, cifras, proverbios, anécdotas, ejemplos, experiencias personales, y cualquier otro elemento que ayude a expresar las ideas y a reforzar el punto de vista del autor.

La redacción es también un rasgo muy importante en este género. Lo ideal es que sea creativo, original y llevadero para atraer y convencer a quien lo lea. Para esto último, también se recurre a la lógica inductiva o a la deductiva. Mientras que el ensayo que acude a la primera parte de lo particular a lo general, el que utiliza la lógica deductiva va de lo general a lo particular.

Partes de un ensayo

Todo ensayo debe contar con tres partes: introducción, desarrollo y conclusión. En la primera lo que se plantea es el tema a tratar y aquello que se intenta alcanzar a través del trabajo. En el desarrollo se presentan las ideas personales y se las sustenta por medio de distintos argumentos. Por último, en la conclusión se hace un breve repaso de las ideas planteadas, con el fin de reafirmar el punto de vista planteado. Además, este apartado puede sugerir otros focos para abordar el mismo tema o bien, posibles soluciones a la problemática planteada.

Clasificación

Podemos clasificar los siguientes tipos de ensayos:

Literario: esta clase de ensayo se caracteriza por poder incluir cualquier tema, que es elegido con total libertad por parte de su autor. Generalmente, el problema abordado tiene más que ver con la forma y no con el contenido de la cuestión. Además, esto es planteado con total subjetividad, siempre respondiendo a las impresiones, interpretaciones y reflexiones hechas por el autor. Estos ensayos suelen ir acompañados por numerosos argumentos, que en muchos casos consisten en citas de autores con autoridad en la materia.

Causa-Efecto: los ensayos de este tipo tienen como objetivo principal establecer relaciones entre dos o más sucesos. Como su nombre indica, el vínculo que se intenta encontrar es de causa- efecto, es decir, qué consecuencias trajo la concreción de un determinado hecho, siempre dando detalles de cómo éste tuvo origen. Mientras que la causa explica la razón por la que un hecho tuvo lugar, el efecto narra que ocurrió luego de aquel hecho causal.

Poético: este tipo de ensayo se caracteriza por combinar un razonamiento científico con una forma de pensar proveniente de la poesía. De todas formas, la inclusión de rasgos imaginativos siempre queda limitada a la naturaleza y la lógica. Además de esto, la imaginación y la poesía deben estar utilizadas de forma tal que permitan la fácil comprensión del texto. La claridad debe primar sobre la estética. De todas formas, la belleza y la creatividad son rasgos distintivos que no se pueden prescindir en esta forma de ensayo, a la que muchos denominan científico-poético. Que el ensayo sea denominado de esta forma no significa que los temas abordados tengan que ver con la poesía, sino que esto se refiere al estilo con que el tema en cuestión es desarrollado.

Persuasivo: el objetivo del autor de esta forma de ensayo es convencer al lector de que piense o actúe de determinada manera. Para alcanzar esto, se recurre a diversos argumentos que sostengan una idea y la legitimen. La razón y la lógica, así como también la búsqueda de un impacto emocional, recorren todo el escrito.

Investigativo: antes de llevar adelante esta clase de ensayo, el autor se dedica a recabar información sobre el tema que desea abordar. Una vez hecho esto, se comparan los argumentos e ideas de los distintos autores con los propios. De esta forma, logra encontrar argumentos que sustentes sus planteos. Una condición a la hora de redactar estos ensayos es incluir con detalles las fuentes y bibliografía utilizadas en el trabajo de investigación. Se debe evitar caer en el plagio y, además, deja en evidencia todo el trabajo previo que hubo, lo cual le da más fuerza al trabajo escrito.

Expositivo: en estos ensayos su autor presenta un tema que es analizado fácticamente pero siempre intercalándolo con su propio punto de vista. De esta forma, se combinan la interpretación y la exposición de ideas. Gracias a esta combinación, el autor ayuda a hacer más fácil de comprender aquello que intenta explicar. La explicación suele ser hecha tomando las ideas de otros autores y después el ensayista las interpreta para hacerlas más sencillas para el lector.



Contraste y comparación: por medio de la redacción de este ensayo, el autor tiene como objetivo establecer puntos en común y divergentes entre dos o más conceptos, individuos, teorías, sujetos, obras, u otras cuestiones. En base a la descripción de los puntos en común y los divergentes, se pueden establecer conclusiones sobre los temas planteados y el autor logra tomar postura sobre las diferenciaciones que establece.

Científico: los ensayos como estos están plagados de citas y parafraseo de otras obras bibliográficas a fin de poder presentar un tema con rigor y lograr demostrar una tesis planteada. Para poder llevar adelante el análisis del tema planteado no sólo se necesita recabar información sobre el tema, sino que el autor debe introducir siempre su punto de vista sobre todo aquello que va desarrollando. El análisis y el punto de vista del autor deben quedar plasmados en el escrito.

Descriptivos: estos ensayos pueden abordar temas históricos, culturales, artísticos, científicos o sociales, entre otros. El objetivo del autor es dar una descripción detallada sobre una obra, una persona, un hecho, un fenómeno, un estado de cosas. Esta descripción seguramente estará atravesada por las reflexiones, observaciones, gustos y preferencias de quien lo escribe y puede adoptar un tono crítico.

 

De acuerdo a la estrategia utilizada, algunos clasifican a los ensayos de la siguiente forma:

Evaluativo: por medio de este ensayo, el autor pretende juzgar el valor del tema tratado. Para esto, presenta una serie de juicios de valor que deben ser argumentados, por medio de ejemplos, contrastes, detalles, cifras, pruebas o evidencias. Gracias a sus juicios de valor, el lector logra identificar fácilmente cuál es la postura del ensayista frente al tema planteado.

Argumentativo: por medio de la exposición de una serie de argumentos, el autor logra expresar cuál es su punto de vista sobre el tema desarrollado. Los argumentos presentados pueden ser una combinación de elaboraciones propias y de terceros, que generalmente son personas que tienen autoridad en la materia. De esta manera, quedan plasmadas las reflexiones e interpretaciones del autor frente al tema abordado en el ensayo.

Crítico: a partir de la enunciación del tema, el autor expone cuáles son, a su criterio, sus aspectos positivos y negativos. Para esto, debe introducir argumentos que apoyen sus juicios de calidad, ya sean ejemplos, cifras, contrastes, detalles, entre otros.

Descriptivo: estos ensayos recurren a la descripción de ciertos aspectos del tema abordado para así poder expresar su punto de vista y reflexiones. El autor suele incluir aclaraciones y detalles que le permitan plasmar al tema en cuestión.

Demostrativo: por medio de este ensayo, el autor se propone demostrar algo. Para ello, recurre a varias técnicas, como pueden ser la de proporcionar ejemplos y opiniones, tanto propias como de terceros, que refuercen su postura. También se suelen presentar evidencias sobre el tema y fundamentos lógicos explicados en detalles. En la conclusión se retoman todas las técnicas planteadas a fin de reforzar la idea que se pretende demostrar.

Dialógico: en estos ensayos el autor presenta diversos principios que va comparando a lo largo del desarrollo, para así establecer similitudes y diferencias. A partir de esto, el autor emite sus propios juicios de valor y toma postura frente al tema. El objetivo de relacionar los principios es que esto sirva como eje para que el autor pueda expresar su punto de vista y reflexiones, intercalando las comparaciones hechas.

Explicativo: los ensayos de este tipo intentas explicar cómo un determinado hecho llegó a ocurrir. Para esto, se enumeran y explican cuáles fueron los factores que le precedieron y que, al combinarse, le dieron origen. Además, estos ensayos suelen incluir una descripción detallada de cómo influyeron cada uno de los factores en el resultado final.

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