Tipos de enfermedades de transmisión sexual



¿Qué son las enfermedades de transmisión sexual?

Las enfermedades de transmisión sexual o venérea son aquellas enfermedades infecciosas que se contagian mediante fluidos de los órganos sexuales durante el coito. Algunas pueden contagiarse no necesariamente por los fluidos.

Algunos ejemplos

Gonorrea: Afecta el conducto urogenital, en algunas ocasiones también la faringe, las conjuntivas o el recto. La bacteria que lo produce es la llamada gonococo. La sintomatología suele ser más evidente en las personas de sexo masculino, caracterizado por un exudado amarillento verdoso proveniente de la uretra. Al principio el pus es escaso, luego de un tiempo comienza ser abundante y espero y al orinar se percibe una sensación de quemazón.

Si la infección no es tratada a tiempo puede producirse una obstrucción. En las mujeres los síntomas empiezan a manifestarse más tardíamente. Se percibe una irritación e hinchazón en la vagina y en la zona abdominal. Se genera mucha tensión e hipersensibilidad. Se diagnostica mediante una tinción del exudado lo que demuestra la presencia de la bacteria. Si la infección no es tratada puede producir esterilidad. Su tratamiento es a base de antibióticos como la penicilina. En la actualidad se encuentran bacterias resistente a este antibiótico por lo que se crearon centros hospitalarios centrados específicamente en la trata de esta enfermedad.

Sífilis: Causada por la espiroqueta Treponema pallidum, esta infección puede afectar cualquier parte del cuerpo. Las personas infectadas desarrollan llagas en su organismo, también puede producirse úlceras en y sarpullidos en los genitales y otros órganos si la enfermedad evoluciona y no es tratada.

Se describen varias fases en esta enfermedad: la primera es la formación de una lesión llamada chancro en la zona afectada entre tres a seis semanas después del contagio, en la segunda fase aparece sarpullido, ulceras en la mucosa bucal, verrugas en la zona genital, fiebre, etc. Por último, la tercera fase en la que aparecen nódulos duros llamados gomas sifilíticas bajo la piel, en las membranas mucosas y en los órganos internos. Si llega al corazón, destruye su estructura y puede causar la muerte. Se diagnostica mediante una prueba de serología o de líquido cefalorraquídeo. Su tratamiento es a base de penicilina benzatina.

Herpes: Esta infección de transmisión sexual es producida por un herpes simple tipo 2. Se caracteriza por la presencia de ampollas en el área genital. Comienza por una sensación continua de picor y coloración rosada en el área afectada, luego se desarrollan pequeñas ampollas dolorosas y llenas de fluidos cerca de los genitales y el recto. A continuación están ampollas se expanden dando como resultado una sola verruga de gran tamaño. Actualmente no existe cura para el herpes, aunque si distintos medicamentos que ayudan a soportar y aliviar el malestar producido.

Enfermedad pélvica inflamatoria: Este tipo de infección solo afecta a las mujeres y es el resultado de una enfermedad de transmisión sexual que no ha sido tratado adecuadamente. La sintomatología incluye dolores intensos en la parte baja del abdomen, fiebre, secreciones anormales de la vagina y sensibilidad cervical.

Suele diagnosticarse con un hemograma, un sonograma o laparoscopia. Su tratamiento consta de la administración de antibióticos. En casos donde la enfermedad esta muy avanzada y el paciente se encuentra en peligro de muerte se recomienda una histerectomía, se remueven los órganos reproductores.



Clamidia: Se define como una inflamación del cuello uterino o la cérvix, por una bacteria contagiada durante el acto sexual. Los síntomas que experimentan las mujeres son leves, suelen secretar un líquido anormal por la vagina. Los hombres también producen un líquido amarillento pero además suelen sentir ardor al orinar. La sintomatología común puede estar acompañada de fiebre, cefaleas, aborto espontaneo, etc. El tratamiento consiste en la toma de antibióticos.

Ladilla: Pequeños insectos, vulgarmente llamados piojos del pubis, que solamente se encuentran en los vellos genitales. Al igual que la pediculosis, causan mucha comezón y ardor en la zona genital. Se requiere de una loción especial para su tratamiento acompañado con una buena higienización.

Vaginitis: Es la inflamación del tejido vaginal causado por bacterias que se introducen en el conducto vaginal durante las relaciones sexuales. Existen dos variantes de vaginitis: por tricomonas, la vagina secreta un fluido con olor desagradable, se experimenta comezón, ardor y dolor al tener relaciones sexuales; Por hongos, crecimiento excesivo del hongo que normalmente esta presente en la vagina, los síntomas son fluido espeso y comezón intenso.

Hepatitis b: Se trata de un virus que infecta al hígado, esta enfermedad no necesariamente puede ser contagiada por medio de transmisión sexual, puede contraerse por transfusiones, agujas infectadas, etc. Los síntomas son fatiga, disminución del apetito, fiebre, nauseas, vómitos, ictericia, dolor de las articulaciones, entre otros. Para su tratamiento se recomienda la suministración de inyecciones y pastillas especiales y sobre todo reposo. Generalmente las personas sanan aunque siguen siendo portadoras durante mucho tiempo

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA): Este virus ataca el sistema inmunológico del paciente, haciendo que sus defensas bajen considerablemente lo que produce que hasta una simple gripe le sea mortal. Un portador de SIDA se siente principalmente cansado. Aunque la enfermedad es incurable, existen tratamientos que ayudan a mantener “a raya” al virus, evitando su expansión, sin embargo un paciente de este tipo debe estar bajo muchos cuidados ya que son propensos, por su casi nula actividad inmune, a contraer cualquier tipo de enfermedad, desde un resfriado a un cáncer.

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