Tipos de articulaciones



¿Qué son las articulaciones?

Las articulaciones son las uniones que tienen los huesos entre sí, que posibilitan que exista el movimiento de ellos. Si no fuera por ellas los huesos estarían quietos y no se podría movilizar voluntariamente ninguna extremidad.

Los cartílagos son las partes que posibilitan estos movimientos, generándole a los huesos una estabilidad sin interferir en su normal funcionamiento. Tienen una importante flexibilidad y capacidad de estiramiento, lo que les permite poder ser desarrolladas para la práctica de los deportes, especialmente los de alta exigencia física.

La artrología es la rama de la anatomía que se dedica al estudio de estas articulaciones, que aparecen en la cabeza, en el tórax, en la columna vertebral y en todos los miembros del cuerpo. La artrosis o la osteoporosis son enfermedades correspondientes a los huesos, en los que el funcionamiento de las articulaciones se vuelve determinante.

Clasificación de las articulaciones

Hay dos clasificaciones que se pueden hacer respecto a las articulaciones. Se verá que las articulaciones permiten una cantidad grande, limitada o casi nula de movimientos. De acuerdo a eso existe una clasificación importante, del siguiente modo:

Sinartrosis: No permiten movimiento alguno.

Anfiatrosis: Movimiento limitado, en un solo eje.

Diartrosis: Tienen una gran capacidad movimiento, en más de un eje.

Pero principalmente, la clasificación de las articulaciones se hace según su estructura:

(Articulación. Ilustración)

(Articulación. Ilustración)

Articulaciones fibrosas: Los huesos que integran este tipo de articulaciones están estrechamente unidos al tejido conectivo, haciendo que no se puedan mover con mucha facilidad. Tienen una subdivisión:

  •  Suturas: En los huesos del cráneo, los bordes son irregulares y entrelazados. También aparecen en este grupo articulaciones en las que la fusión de los huesos es la unión.
  • Gonfosis: Articulaciones en las raíces de los dientes (entre los maxilares, la mandíbula y los dientes) que unen los dos huesos con el llamado ligamento periodontal. Este tejido se degenera con el correr del tiempo.
  • Sindesmosis: Une huesos separados por una amplia distancia, por lo que la cantidad de tejido conectivo es bastante mayor que en la anterior, y se dispone como una especie de lámina.

Articulaciones cartilaginosas: La unión de los huesos viene estrictamente a partir de los fibrocartílagos, o los cartílagos hialinos. Se subdividen internamente también:



  • Sínfisis: Los huesos contienen dos capas: una de cartílago y otra de fibrocartílago. Los movimientos que puede realizar este tipo de articulaciones son muy  limitados, a través de la compresión del tejido conectivo.
  • Sincondrosis: El material que une los huesos es cartílago puro. Cuando el crecimiento longitudinal del hueso se detiene, el cartílago es reemplazado por tejido óseo, y se transforman en articulaciones del tipo fibroso. Predominan en el tórax o en la columna vertebral.

Articulaciones sinoviales: Son las que permiten realizar la mayor cantidad de movimientos, debidos al llamado líquido sinovial que tienen en su interior. Ese líquido también aporta nutrientes y reduce la fricción. Una lesión en una articulación de este tipo es muy difícil de reparar. Tienen una subdivisión interna:

  • Deslizantes: Permiten movimientos de lado a lado y delante-atrás, de forma limitada por las restricciones de los huesos planos adyacentes (en partes del cuerpo como la clavícula, manos o pies)
  • En bisagra: Menos móviles, permiten el movimiento solo en una dirección y solo puede ser extendido y flexionado. Encaja en una superficie cóncava.
  • Elíptico: En los huesos que tienen forma particular de huevo, como los del antebrazo o algunos de la muñeca. El movimiento es bastante libre, con extensión, abducción y flexión.
  • Pivotal: Las superficies articulares se moldean con forma parecida a un pivote, formada por la combinación de un hueso y un ligamento. Los movimientos se limitan sobre el propio eje (rotación). Las articulaciones del cuello o el antebrazo pertenecen a este grupo.
  • Sillas de montar: La superficie del hueso tiene esa forma cóncava, que permite que otro hueso se ‘siente’ sobre ella. La proyección encaja, haciendo posible una cantidad muy grande de movimientos entre ellos los básicos de la mano o los dedos.


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