Tipos de acentos



¿Qué es el acento?

Del latín “Accentus”, el término acento hace alusión al énfasis con el que se pronuncia alguna de las sílabas que componen una palabra, por medio de la voz o el tono con el que se la pronuncie. Esta pronunciación, que a veces se realiza de manera inconsciente, es muy importante puesto que puede cambiar el sentido de una oración o del sentido de la palabra que se pronuncie o escriba. Por ejemplo, no es lo mismo decir papa o Papa que papá.

Así como tampoco significa lo mismo el significado del “sí” con acento que el “si” sin acento. Mientras que el primero es una afirmación, el segundo se utiliza para expresar una condición. Para estos casos, se utiliza la tilde (´), que es la que permite identificar la diferencia mencionada. De todas formas, se debe tener en cuenta que, si bien todas las palabras tienen una sílaba tónica, es decir con acento, no todas llevan tilde.

Clasificación de los tipos de acentos

Ortográfico: también conocido bajo el nombre de acento gráfico o, simplemente tilde, este acento se caracteriza por indicar, por medio de una línea oblicua, cuál es la sílaba que debe pronunciarse con mayor énfasis. Este acento, al menos en el idioma castellano, siempre se coloca en alguna vocal de dicha sílaba –jamás en letras consonantes– y se trata del más comúnmente utilizado. Algunas palabras que llevan acento ortográfico en la sílaba tónica pueden ser las siguientes: camión, cáscara, fácil, día, música o máquina. Dentro del acento ortográfico, se identifican las siguientes variantes:

Acento diacrítico: este acento es el que se utiliza en aquellas palabras que no deberían llevar tilde, de acuerdo a las reglas ortográficas, pero se lo coloca para diferenciarlo de otros usos que se le puede dar al término. De esta forma, la presencia de la tilde afecta directamente al significado de la palabra en cuestión, sin trastocar a la sílaba tónica. Por ejemplo el término “él” y “el”. Mientras que en el primer caso es un pronombre personal en tercera persona del singular masculino, en el segundo se trata de un artículo. Lo mismo ocurre con la variante de “té” y “te”. Mientras que con la primera palabra se alude a la infusión, la segunda puede hacer referencia al nombre de la letra T o bien, al pronombre personal en segunda persona del singular femenino o masculino.

Acento ortográfico para palabras agudas: este acento es el que se coloca en las palabras denominadas “agudas”, lo que significa que su sílaba, que es la primera contando de derecha a izquierda, tónica lleva tilde puesto que terminan con las letras N, S o vocal. Algunos ejemplos podrían ser: cartón, tomó, llamé, finlandés, o alacrán, entre muchas otras palabras.

Acento ortográfico para palabras graves: este acento gráfico es el que se introduce en las palabras denominadas “graves”, es decir, que su sílaba tónica, que es la segunda contando de derecha a izquierda, lleva tilde cuando NO termina en N, S o Vocal. Algunos ejemplos podrían ser: difícil, azúcar, cáncer, lápiz, fútbol, varía o río, entre otros.



Acento ortográfico para palabras esdrújulas: este tipo de acentos la tilde se coloca siempre que la sílaba tónica sea la tercera contando de derecha a izquierda, sin importar con qué letra termine, como ocurre con las variantes anteriores.  Algunos ejemplos de este tipo de acento pueden ser: fábrica, módico, cónyuge, diámetro, comúnmente y máquina, entre otros.

Acento ortográfico para palabras sobreesdrújulas: las palabras que llevan este acento son las que contienen su sílaba tónica en el cuarto lugar, contando de derecha a izquierda. Al igual que el acento anterior, este se coloca sin importar la letra con la que la palabra termine. Algunos ejemplos de palabras que llevan este acento son los siguientes: únicamente, comentándotelo, prácticamente o diciéndoselo, entre otros.

Acento prosódico: este acento hace alusión a la sílaba que debe pronunciarse con mayor énfasis para que la palabra sea dicha como corresponde. Por ejemplo, en la palabra re-loj el acento se ubica en la segunda sílaba, por más que ésta no lleve tilde. Esto es justamente la principal diferencia con el acento ortográfico, que no requiere la escritura de la línea oblicua para su correcta pronunciación. De acuerdo a las últimas reglas de la lengua española, esta clase de acento está compuesta por todas las anteriores, siendo el que abarca al resto. Dentro de este acento se pueden identificar dos variantes:

Acento prosódico para palabras agudas: en este caso, la sílaba tónica es la primera, contando de derecha a izquierda, sin que deba llevar tilde para su pronunciación adecuada. Algunos ejemplos pueden ser: filial, portal, amor, calor, mujer, virtud, papel o estoy, entre otros.

Acento prosódico para palabras graves: este acento es el que se da cuando la sílaba tónica es la que se encuentra en segundo lugar contando de atrás para adelante. Algunas palabras que tienen este acento son las siguientes: pelado, correa, palanca, mesa, pierna, libro o luna, entre otras.

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